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Crónica de la Coronación

Coronación de Nuestra Señora de la Asunción, Villanueva del Río Segura, 1 de Septiembre de 2012


Imagen de la Virgen de la Asunción, Patrona de Villanueva del Segura

Es un día no laborable para muchos y a las seis de la mañana la mayoría de la gente duerme. No ocurre así en la bella localidad de Villanueva del Río Segura, anclada a las puertas del Valle de Ricote. Desde esa hora en la plaza del pueblo hay un bullicio más propio de alguna céntrica plaza de Murcia. Sin duda la ocasión lo merece: la Coronación canónica de su Madre, Patrona y Alcaldesa honoraria y perpetua, la Stma. Virgen de la Asunción.

Los Villanoveros se afanan por engalanar los balcones de la plaza principal así como los de las calles principales por donde pasará al día siguiente la procesión extraordinaria con la bella imagen esculpida por Ponsoda y Bravo. La mañana avanza y el tiempo amenaza lluvia, pero a la hora del Ángelus el cielo comienza a despejarse y a lucir un hermoso sol. Ambiente de fiesta, pólvora y repique incesante de campanas, alegría en las calles y sobre todo en los rostros y los corazones. El pueblo sabe lo que pronto va a vivir porque lleva mucho tiempo preparándose espiritualmente para ello, con charlas, catequesis y un magnífico pregón. Y, en los días 30 y 31, un triduo y serenata a la Virgen por todas las calles anunciando la coronación de nuestra Madre.

 

Las campanas del reloj de la Iglesia parroquial, diseñada por Juan de Villanueva, marcan al fin las ocho de la tarde y dan comienzo los actos principales, con la recepción de la 17 Hermandades y cofradías que, venidas de distintos lugares de la región de Murcia e invitadas al acto por la Parroquia y la hermandad de la Virgen de la Asunción, deciden sumarse a la alegría del pueblo de Villanueva. También se recibe a las autoridades locales, con su Alcalde a la cabeza, y a los Alcaldes y concejales venidos de los seis pueblos del Valle de Ricote como expresión de su unidad histórica. Al punto, el coro de San Antolín, que solemnizará la celebración, pone en pie a los asistentes interpretando Canticorum Iubilo, para recibir al Sr. Obispo de la Diócesis en el impresionante escenario preparado en la plaza del pueblo.

El Párroco, D. Juan José Noguera Rubio, dirige al Sr. Obispo unas palabras de bienvenida, dándole las gracias en nombre de todo el pueblo por bendecir el proyecto de la coronación de su Madre y Patrona, a lo que D. José Manuel responderá animando a los presentes a vivir con gratitud a Dios ese acontecimiento que sin duda será histórico.

A las 20.30h comienza la Eucaristía presidida por nuestro Obispo y concelebrada por el Delegado Episcopal de Catequesis, el Párroco, los tres hijos de la Parroquia y otros ocho Sacerdotes. En su hermosa homilía, D. José Manuel expuso el motivo de la Coronación: La  tradición cristiana que habéis recibido de vuestros antepasados y que custodiáis hasta hoy como un gran tesoro, testimonia vuestro amor y devoción a María, venerándola como Patrona. Esta fe es la que me ha movido, a petición de vuestro Párroco, a decretar la celebración de su Coronación Canónica. Al mismo tiempo indicó a todos los presentes, pero en especial a los Villanoveros, que la mejor corona que podemos ceñir sobre la frente de una madre son sus hijos; vosotros habéis de ser esa corona para vuestra patrona, la Santísima Virgen de la Asunción. Ojalá que este acontecimiento nos sirva a todos para revitalizar nuestra fe.

Después de su homilía, Dª. Pilar de la Cierva, madrina del acto, acompañada de su hijo Carlos, de su nuera María Teresa y del presidente de la Hermandad D. Domingo Ortiz, presentaron al Obispo la aureola y la corona real, trabajadas en los talleres Piró de Valencia, quien las bendijo. Acto seguido subieron todos al balcón central del Ayuntamiento, desde donde D. José Manuel Lorca Planes, impuso primero la aureola de doce estrellas, con alegorías del rosario, para luego, bajo los acordes de la marcha real, ceñir solemnemente la corona real en las sienes de la imagen de la Stma. Virgen de la Asunción. Al punto comenzaron a repicar las campanas y Pirotecnia Murciana disparó con generosidad una gran mascletá en su honor, momentos en que el pueblo, enfervorizado, con lágrimas en los ojos prorrumpió en un aplauso que duró largos minutos y que volvió a repetirse cuando nuestro Obispo, a los pies ya de la Virgen, la incensó mientras el coro cantaba una sentida plegaria a la Virgen.

El acto, cargado de una emotividad sin igual, concluyó con la entrega por parte del Párroco de la corona de caridad que, según éste, acompañaba a la corona material, porque no podíamos olvidarnos de los predilectos de nuestra Madre Santísima, los pobres, sobre todo en estos tiempos difíciles. Esa corona de caridad consistió en la cantidad de mil Euros que nuestro Obispo recibió y, al mismo tiempo, entregó de nuevo al Párroco para la cáritas del pueblo para que los pobres de este pueblo pudieran beneficiarse del amor de su Madre y Patrona sobre ellos.

Al terminar todo, se cantó la Salve a la Virgen, quien, mientras sonaban de nuevo a gloria las campanas de la Iglesia, era incensada y recibía una copiosa lluvia de pétalos de rosa y los vivas que resonaban con fuerza en una abarrotada plaza.

Al día siguiente, D. Miguel Ángel Gil presidió una Misa de acción de gracias a las 19.30h, tras de la cual, la hermandad de la Virgen homenajeó al Párroco, que pronto se despide para un nuevo destino, y dio comienzo la solemne procesión con nuestra Madre Coronada. La Virgen pasó por calles por las que nunca antes había estado y la gente, emocionada, la recibía con aplausos y vivas, al tiempo que en algunas callejuelas le disparaban pequeños castillos de pólvora y, acercándose a algunos balcones, recibía una copiosa lluvia de pétalos de rosa. Pero sin duda que si este recorrido fue emocionante, más aún cuando la banda de Pliego que acompañaba cesó la música y, vuelta la imagen hacia el cementerio del pueblo, se rezó un responso por todos los difuntos del pueblo, como acción de gracias por la devoción a la Madre Asunta al Cielo que ellos profesaron en vida y legaron a sus descendientes como preciado tesoro.

Al llegar a la plaza del pueblo de nuevo Pirotecnia Murciana le disparó un monumental castillo de fuegos artificiales, con que toda la fachada de la Iglesia quedó iluminada y, dentro ya de la Iglesia, se cantó el himno a la Virgen y, con vivas que resonaban en el templo y que no cesaban y una sonora ovación, concluyó todo.

Días inolvidables en Villanueva del Río Segura, que quedan ya en la memoria de todos, para gloria de Dios y honra de nuestra Madre Santísima, que ya la tiene, como reza su himno, como a su tierna Madre y Patrona, como a su Reina y gran Soberana.

 

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